La quiebra como solución a los embargos de Hacienda

Con la quiebra estos negocios tienen una oportunidad de saldar la deuda


A raíz de los operativos de embargo realizados por el Departamento de Hacienda, muchos negocios se han acogido a la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras. 

Los embargos efectuados son, primordialmente, porque no han enviado a Hacienda los pagos de retenciones del Impuesto de Ventas y Uso (IVU), contribución patronal y retención de servicios del 7%, deudas que, en agregado, ascienden a millones de dólares.  Estas retenciones se consideran un fondo especial en fideicomiso para el Gobierno de Puerto Rico. Por ende, no constituyen bienes de la empresa, sino de Hacienda.

En un proceso de quiebras, las deudas relacionadas a impuestos, entre otras, se consideran deudas prioritarias, lo que significa que tienen prioridad sobre otras deudas para las cuales no hay un bien dado como garantía.

Específicamente, las deudas relacionadas a pagos de retenciones del IVU, contribución patronal y retención de servicios del 7%, se consideran, además, no descargables, por lo que hay que pagarlas en su totalidad.  Si las tienen que pagar en su totalidad, ¿qué beneficios obtienen estas empresas al radicar una quiebra? 

 La respuesta es sencilla.

El primero, y uno de los beneficios más importantes que se obtienen al radicar una quiebra, es que se paraliza automáticamente toda gestión de cobro de los acreedores. Esto, por supuesto, significa que, al radicarse la quiebra, Hacienda no podrá continuar las gestiones de ejecución del embargo contra esos negocios.

Otro de los beneficios de radicar una quiebra bajo el Capítulo 11 es que le permite a la empresa mantenerse en control de sus operaciones, mientras reestructura sus deudas mediante un plan de pagos. Este es un factor de peso para muchas empresas que antes del embargo de Hacienda tenían planes de pago que habían incumplido. 

Con la quiebra estos negocios tienen una oportunidad de saldar esa deuda bajo unos nuevos términos que le permitan asegurar la continuidad de sus operaciones.

Puede parecer que al radicar quiebra estos negocios están evadiendo, nuevamente, su responsabilidad son Hacienda y con nuestro país, que se nos desmorona poco a poco. 

Sin embargo, la Ley de Quiebras es una protección a la que tiene derecho todo aquel deudor honesto, pero desafortunado en sus finanzas. Confiamos que estas empresas así lo son.

 *La autora es socia del Bufete Emmanuelli, C.S.P.