Dentro del proceso de quiebras el abogado interviene en las etapas de pre-radicación y pos-radicación. En ambas etapas el abogado está regido estrictamente por las disposiciones éticas que regulan su profesión. Por ende, su conducta debe ceñirse a los estándares más altos de profesionalismo.

Entre otras funciones importantes, el abogado debe asesorar sobre las ventajas y desventajas del proceso de quiebras, así como sobre los requisitos de cumplimiento y documentación del caso.  También, debe orientar a su representado sobre la formalidad del proceso y que toda la información que se brinda es bajo juramento.

La firma de un abogado o abogada en un documento del proceso de quiebras es una indicación de que ha hecho todas las diligencias para verificar la veracidad de la información y que, según su mejor creencia, es verdadera. Cualquier falta a este deber ético implica sanciones disciplinarias o penales para el abogado.

Para conocer más sobre el proceso de radicar una quiebra, consulte un abogado, y recuerde que la quiebra podría ser su solución.